El balance del 2025
Por.- ÁNGEL MARTÍNEZ
Se va un año más, el 2025 marco a figuras políticas y sociales en diferentes ámbitos, tanto en Zacatecas así como Fresnillo.
El calendario, en su avance implacable, nos sitúa una vez más frente al umbral del cierre de año. No es solo un cambio de cifra en la fecha; es ese paréntesis necesario que la humanidad ha inventado para tomar aliento, mirar hacia atrás y, sobre todo, recalibrar la brújula.
Este año que se despide no ha sido la excepción en cuanto a desafíos. Vivimos en una era donde la inmediatez y el ruido informativo a veces nos impiden ver el panorama completo, sin olvidar la represión informativa que los gobernantes realizan.
Sin embargo, al hacer el balance en Área Informativa, nos damos cuenta de que la resiliencia sigue siendo nuestra mayor virtud colectiva.
Hemos navegado transformaciones tecnológicas, vaivenes económicos, vaya que si, y cambios sociales que nos han obligado a ser más críticos y selectivos con lo que consumimos, creemos e informamos.
*La importancia de hacer una pausa*
Cerrar un año no debería tratarse de enlistar frustraciones por lo que no se alcanzó o por lo que no hicimos al contrario, es el momento de reconocer el aprendizaje obtenido en las derrotas y la templanza forjada en la incertidumbre.
La verdadera productividad de estos días no reside en planificar agendas apretadas para enero, sino en la capacidad de desconectar para reconectar con lo esencial: la familia, los valores personales y el propósito que nos mueve cada mañana.
*Mirar al futuro con responsabilidad*
¿Qué nos espera en un nuevo ciclo? un trabajo cargado de promesas, pero también de la responsabilidad de ser mejores ciudadanos y profesionales. En un mundo cada vez más polarizado, el compromiso de este espacio informativo sigue siendo el mismo: buscar la claridad en medio de la confusión y ofrecer una plataforma donde el análisis supere al impulso.
El 2026 y el año qu termina, es decir el 2025- nos invita a dejar de ser espectadores de la realidad para convertirnos en arquitectos de nuestro entorno. No basta con desear un «próspero año nuevo»; es necesario trabajar en los cimientos de esa prosperidad con empatía, ética y una voluntad inquebrantable de mejora, más aún cuando se aproxima las elecciones para gubernatura en Zacatecas.
Al sonar las últimas campanadas, que el brindis no sea solo por lo que vendrá, sino por la fortaleza que demostramos para llegar hasta este punto.
¡Felices fiestas y un renovado camino para todos ustedes. Mis lectores!
