Sufrimiento, liderato y boleto en la bolsa: El Tricolor de Aguirre amarra los Dieciseisavos

Por la mínima y pidiendo la hora, México vence 1-0 a Corea del Sur en Guadalajara. Seis puntos perfectos, pero el funcionamiento deja tareas pendientes para el ‘Vasco’.

GUADALAJARA.– La Selección Mexicana ya está en la siguiente ronda del Mundial 2026, pero el camino no fue un paseo por el parque. En un partido de alta tensión que se definió por un destello y se salvó en la línea, el conjunto dirigido por Javier Aguirre derrotó 1-0 a una aguerrida Corea del Sur, que desató la fiesta en el Estadio Guadalajara, aunque con más de un dolor de cabeza en el banquillo.

​Con este resultado, el Tricolor firma un arranque perfecto de 6 puntos en el Grupo A y asegura su presencia en los Dieciseisavos de Final, quitándose la presión de encima antes de viajar a la capital.

​Un ajedrez ríspido y con pocas luces

​El planteamiento inicial de Javier Aguirre priorizó el orden físico sobre la claridad creativa. Durante los primeros 45 minutos, el partido fue un auténtico dolor de muelas para el espectador. Corea del Sur se plantó con un bloque bajo indescifrable, apostó a un error en la salida mexicana que Edson Álvarez tuvo que cortar de forma heroica —aunque la jugada terminó invalidada por fuera de juego—.

​La única luz en el desierto ofensivo de la primera mitad llegó desde las bandas: un centro preciso de Roberto «Piojo» Alvarado que Julián Quiñones remató con el alma, obligando al arquero asiático a emplearse a fondo. Fuera de eso, México dominó la posesión pero careció de profundidad, mandando el encuentro al descanso con un amargo 0-0.


​El factor Romo y el colapso del plan coreano

​La paridad se rompió apenas iniciando el complemento, más por insistencia que por pura estética colectiva. Al minuto 50, en un balón suelto tras un rechace del guardameta coreano, Luis Romo se vistió de cazador de área para empujar el esférico y firmar el 1-0.

Dato de la noche: Romo celebró por partida doble, ya que no solo destrabó el encuentro, sino que anotó en su debut absoluto en una Copa del Mundo, junto con Santí Jiménez, César Huerta, Obed Vargas  y Luis Romo.

​Tras el gol, Aguirre comenzó a mover sus piezas pensando en la dosificación y el cierre de grupo. Le dio minutos al joven Obed Vargas y refrescó el ataque con Santiago Giménez y el «Chino» Huerta. Sin embargo, la falta de contundencia para liquidar el partido —con fallas claras de Raúl Jiménez y el propio Vargas frente al arco— revivió a los fantasmas de la última línea.

​»Tala» Rangel se viste de héroe en la recta final

 

​El último cuarto de hora fue un monólogo de nervios. Corea del Sur adelantó líneas y expuso las costuras de la zaga mexicana. Cuando el empate asiático parecía inminente al minuto 87, apareció la figura del partido: Raúl «Tala» Rangel.

​El arquero mexicano se estiró cuan largo es para sacar un remate con etiqueta de gol, congelando los corazones de los miles de aficionados locales y amarrando los tres puntos en la Perla Tapatía.

​Lo que viene: Trámite y rotaciones en CDMX

​Con la clasificación matemática en la bolsa, México viajará a la Ciudad de México para cerrar la fase de grupos el próximo miércoles 24 de junio contra Chequia en el Estadio Azteca (Estadio Ciudad de México).

​Si bien el objetivo primordial está cumplido, Javier Aguirre tendrá la oportunidad perfecta para rotar el plantel, corregir los baches en la generación de juego y buscar amarrar el liderato general de la manera más sólida posible. El sueño del Mundial en casa sigue vivo, pero el margen de error se reduce a partir de la próxima semana.

Fotos: Selección Mexicana

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