BITÁCORA PERIODÍSTICA/ Dados cargados en el ISSSTE: El viejo arte de ignorar las urnas

Por: Cecilia Palacios

Fue el 17 de junio se dio un paso que, en el papel, parecía una excelente noticia para la derechohabiencia y los trabajadores: la constitución del Consejo Consultivo Estatal del ISSSTE. Un órgano diseñado con el propósito urgente de gestionar infraestructura, asegurar el abasto de medicamentos y cubrir los históricos huecos de personal médico que tanto le duelen a la base trabajadora. Sin embargo, detrás del buen propósito institucional, se asomó de inmediato la mano del centralismo y las viejas prácticas de la política sindical.

​Como lo revela el documento oficial emitido por el Comité Ejecutivo de la Sección 34 del SNTE-CNTE con fecha del 2 de julio de 2026, la legitimidad democrática fue convenientemente ignorada. Resulta que la representación legal elegida por la base ni siquiera fue notificada para incluir a un consejero en este nuevo espacio.

​En su lugar, y mediante un acuerdo directo en las altas esferas entre el Secretario General del CEN del SNTE, Alfonso Cepeda Salas, y el Director de Oficinas de Representación del ISSSTE, Rodrigo Ávila Carrasco, se impuso a la maestra Aida Ruiz Flores Delgadillo.

Para refrescar la memoria, se trata de una integrante de la administración pasada y excandidata de la Planilla Blanca; sí, la misma planilla que la base rechazó de manera contundente en las urnas el pasado 13 de diciembre de 2024.

​El mensaje que se envía desde el centro es peligroso: poco importa el voto mayoritario de los agremiados si la dirigencia nacional decide acotar los espacios por «diferencias de forma y de fondo».

​Imponer a figuras derrotadas democráticamente en órganos de alta gestión no solo es un agravio para quienes integran el Comité Seccional, sino un preocupante retroceso que vulnera la autonomía sindical. Quienes están en contacto permanente con las clínicas y los pasillos son los que conocen las necesidades reales del ISSSTE. Ojalá que el llamado respetuoso pero firme hacia Rodrigo Ávila Carrasco para corregir el rumbo sea escuchado, porque administrar la salud y los derechos laborales desde el escritorio y el amiguismo, nunca ha traído buenos resultados.

​La bitácora de hoy nos demuestra que, a veces, la democracia sindical estorba en las mesas de la alta burocracia. Al tiempo.

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