Dolor, desesperación e impotencia por encontrar a los suyos

Ángel Martínez
FRESNILLO.- Colectivos de Madres Buscadoras ofrecieron una vigilia por los recientes acontecimientos registrados en Teuchitlán, Jalisco, exigieron a las autoridades la pronta ubicación de los cientos de desaparecidos en Zacatecas.
El movimiento de colectivos de buscadoras fue a nivel nacional tras el hallazgo de campos de exterminio y de entrenamiento para la delincuencia organizada.
Como en otros puntos del país, los familiares de personas desaparecidas en El Mineral, el punto de reunión fue el Jardín Obelisco.
En las inmediaciones del dicho jardín ubicado en el corazón del municipio fueron colocadas fotografías de personas desparecidas, además de un par de zapatos y veladoras.
Con ayuda de un micrófono, el colectivo pasó lista, es decir, familiares de cada uno de los desaparecidos decían su nombre y todos gritaban “presente”.
En dicha actividad hubo mensajes desgarradores que ofrecían los madres buscadoras, pues se siguen en pie de lucha por encontrarlos.
Padres, esposos, hijos, hermanos son los que ahora son buscados por sus familiares tras vario tiempo de no saber nada de ellos pues las circunstancias de cómo desaparecieron son distintas en cada situación.
Entre mujeres se consuelan sin importar edad, lugar de origen o circunstancias. Solo la unen una situación similar, la desaparición de su ser querido.
Sin importar el qué dirán, el frío, viento y el sofocante sol, familiares, la mayoría madres, siguen en búsqueda de su ser querido.
Mujeres con veladoras en mano junto a la fotografía del ausente, caminan y gritan a las autoridades que hagan algo por encontrarlos, seguidas de consignas como “vivos de los llevaron, vivos los queremos”.
Todo esto acontece mientras tejen con estambre rojo como la sangre derramada, una telaraña en el piso de dicho jardín, al fondo se aprecian canciones de artistas como Marco Antonio Solís y Kany García que desprenden el alma y el sentimiento del cuerpo.
Conformen pasaban los minutos los integrantes del colectivo guardaban minutos de silencio y entre cuchicheos se oye “hasta encontrarlos”.
Todo esto acontece a pesar de las supuestas campañas de búsqueda que dice la autoridad que hace pero que no hace.