FORTALECER EL CAMPO ES CONSOLIDAR LA SOBERANÍA ALIMENTARIA: ULISES MEJÍA HARO

* Durante su recorrido por comunidades de Guadalupe, destacó la necesidad de innovar desde lo local con políticas públicas que amplíen el acceso al financiamiento, la asistencia técnica y la tecnificación para las y los productores.
* Señaló que respaldar al campo zacatecano permitirá contribuir a la estrategia de autosuficiencia alimentaria que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum y convertir a Zacatecas en un polo de desarrollo agroindustrial.
GUADALUPE, ZAC.- Durante una jornada de trabajo por distintas comunidades del municipio de Guadalupe, Ulises Mejía Haro sostuvo encuentros con habitantes, productores, militantes y simpatizantes de la Cuarta Transformación, con quienes dialogó sobre la importancia de fortalecer la organización territorial y consolidar el movimiento de la esperanza en Zacatecas.
El morenista destacó que las comunidades rurales deben ocupar un lugar prioritario en la transformación del estado, por lo que consideró necesario profundizar las acciones dirigidas al campo desde lo local, apoyar a las familias productoras y generar condiciones para elevar la producción de alimentos, mejorar sus ingresos y garantizar el desarrollo de las localidades.
Señaló que la estrategia nacional impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum busca avanzar hacia la soberanía y la autosuficiencia alimentaria, entendidas como la capacidad de producir en México una mayor proporción de los alimentos que consumen las familias, asegurando productos saludables, accesibles y a precios justos.
Ulises Mejía Haro destacó la importancia de fortalecer programas como Producción para el Bienestar, mediante el cual se entregan apoyos económicos directos a productoras y productores agrícolas de pequeña y mediana escala. Para el ejercicio 2026, el programa contempla apoyos para cultivos prioritarios como maíz, frijol, sorgo, trigo, nopal, avena y cebada, entre otros.
Asimismo, subrayó que Fertilizantes para el Bienestar contribuye a reducir los costos de producción mediante la entrega gratuita de insumos para cultivos prioritarios, con el objetivo de incrementar la productividad agrícola y fortalecer la producción nacional de alimentos.
También resaltó el programa Cosechando Soberanía, que contempla financiamiento con tasas preferenciales, seguros agropecuarios, asistencia técnica, acompañamiento productivo y mecanismos de comercialización para pequeños y medianos productores, como parte de la estrategia nacional para elevar la producción y mejorar el bienestar de las familias del campo.
En ese sentido, afirmó que el reto para Zacatecas es complementar la política nacional con una visión estatal que impulse nuevas políticas públicas para el campo, orientadas a la tecnificación del riego, la captación y uso eficiente del agua, la innovación tecnológica, el acceso al crédito, la organización de los productores, la agroindustrialización y la apertura de nuevos mercados. Sostuvo que el estado cuenta con las condiciones para dejar de ser únicamente un productor de materias primas y convertirse en un referente nacional en la transformación y comercialización de sus productos agropecuarios.
“Desde Guadalupe estamos escuchando a las comunidades y organizándonos junto al pueblo. Apoyar a nuestra presidenta en el objetivo de alcanzar la autosuficiencia alimentaria significa respaldar a quienes trabajan la tierra, disminuir sus costos de producción y garantizar que el esfuerzo de las y los productores se traduzca en mejores ingresos y bienestar para sus familias. Pero también significa impulsar desde Zacatecas una nueva etapa de desarrollo, donde el campo genere valor agregado, empleo e inversión para que nuestro estado sea reconocido como un gran polo de desarrollo agroindustrial del país”, afirmó.
Finalmente, Ulises Mejía Haro reiteró que continuará recorriendo las comunidades de Guadalupe y los municipios de Zacatecas para escuchar sus necesidades, fortalecer la unidad y construir propuestas que permitan aprovechar el enorme potencial productivo del campo zacatecano, consolidando un modelo de desarrollo que genere prosperidad para las familias rurales y contribuya al fortalecimiento de la soberanía alimentaria de México.
