BITÁCORA PERIODÍSTICA Héroes de cartón y voluntad de acero

Por: Cecilia Palacios

 

1.La temporada de estiaje en Zacatecas no solo desnuda los cerros y los deja a merced del fuego; también pone bajo los reflectores una realidad que preferimos ignorar hasta que el humo nos llega a la nariz: la precariedad con la que operan nuestros cuerpos de bomberos.

2.​Este jueves, el mapa de incendios sumó dos puntos críticos: Vetagrande y Apozol. En el primero, 20 hectáreas de vegetación fueron devoradas por las llamas en un esfuerzo conjunto entre la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC) y la Conafor. En el segundo, el fuego desafió la geografía en los terrenos de difícil acceso cercanos a La Capilla del Cerrito. En ambos casos, el factor común es el mismo: la voluntad humana supliendo la carencia técnica.

​El costo de la negligencia institucional

3.​Es una ironía dolorosa. Se les exige eficiencia absoluta, pero se les entrega el mínimo indispensable. Hoy, los departamentos de Protección Civil en los municipios enfrentan una crisis que va más allá de las llamas:

​Déficit de personal: Guardias extenuantes donde pocos hombros deben cargar con la seguridad de miles.

​Equipo de «supervivencia»: Uniformes e indumentaria que ya cumplieron su vida útil, poniendo en riesgo la integridad física de quienes entran al fuego.

​Maquinaria obsoleta: Municipios que dependen de una sola pipa —a veces compartida para servicios de agua potable— o de carros bomba que pasan más tiempo en el taller que en el lugar del siniestro.

 

​3. No tirar colillas, evitar fogatas y mantener predios limpios con guardarrayas no son solo sugerencias; son actos de piedad hacia los bomberos que, en lugares como Apozol, deben escalar pendientes imposibles con equipo pesado a cuestas porque las unidades simplemente no pueden llegar.

5.​ Mientras la política se distrae en otras «canchas», los bomberos siguen ahí, apagando infiernos con cubetas de voluntad. Es momento de preguntarnos: ¿Hasta cuándo vamos a esperar que un milagro apague el fuego que la inversión pública no quiere atender? Los hechos de hoy es una advertencia; la de mañana, si no equipamos a nuestros cuerpos de rescate, será una responsabilidad compartida.

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